BMW 420i Cabrio, prueba: elegante, cómoda y sin excesos
La versión de acceso de la Serie 4 descapotable apuesta por el confort y el estilo más que por las prestaciones puras.
El BMW 420i Convertible pone en primer plano el placer de conducir al aire libre sin exagerar. Su cuatro cilindros turbo de 184 CV entrega una respuesta suave y constante, mientras que el chasis prioriza el confort y la estabilidad incluso sobre firmes bacheados.
No es la opción para quien busca sensaciones extremas, pero destaca por su equilibrio, calidad de construcción y uso diario. La capota bien aislada y un habitáculo cuidado la convierten en un cabrio premium válido también para viajes largos.