El DS N°4 supera la prueba de vacaciones, aunque con algún contratiempo
El confort y la autonomía convencen en ruta, pero algunos detalles prácticos siguen mejorables.
El DS N°4 pasó la prueba más dura de un coche de vacaciones: viajes largos por autopista, equipaje a bordo y uso real lejos del recorrido habitual de una toma de contacto. En marcha destacó por su confort, su refinamiento y su facilidad para devorar kilómetros sin fatiga.
Aun así, aparecieron algunos contratiempos, sobre todo en aspectos ergonómicos y de practicidad que merecen revisión. Para quien busque un compacto premium distinto a las alternativas alemanas de siempre, sigue siendo una propuesta atractiva, aunque no perfecta.