La industria alemana del motor, bajo presión por la crisis y China
Los fabricantes alemanes sufren márgenes a la baja, demanda débil y el avance chino en el coche eléctrico.
La industria automovilística alemana sigue siendo un pilar de Europa, pero el panorama ya no es tan sólido como antes. Las ventas estancadas, los costes altos y la transición al coche eléctrico están presionando a los grandes grupos, justo cuando el mercado cambia con rapidez.
La amenaza más seria llega desde China: marcas agresivas en precio, tecnología y velocidad de desarrollo están ganando terreno también en Europa. Alemania conserva calidad, prestigio y músculo industrial, pero para seguir siendo competitiva deberá recortar retrasos y acelerar la innovación.